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LOS EFECTOS SECUNDARIOS DE VIVIR

...según idiotas como yo

COSA DE HOMBRES

-Yo meé con Gardel

-¿Perdón?

-En el ‘37, meé con Gardel

-Disculpe, eso es imposible, Gardel murió en el 35.

-Entonces fue antes, porque no lo conocía nadie. En el ´20, debe haber sido , cerca de Bahía Blanca. Contra un arbolito pishamos. Un lugar raro. Cantaba él y otros más. En aquel entonces no había baños como ahora, menos allá, ¡en el traste del mundo! Un gordito simpático era.  Yo lo había ido a ver, andaba con corretajes de alambres y esas cosas, el asunto es que, en medio de un descanso de los números, me dan ganas de mear y salgo del bar.  Clavado en un arbolito había un cartel que decía “Baño”. Eso nada más. “Baño” No aclaraba si era el de damas o el de caballeros, ¿y sabe por qué?

-No

-No había.

-¿No había “baño” para damas?

-No había damas. Puros tipos éramos. Los orígenes del tango son algo dudosos. No sé si usted sabe algo de eso.

-Algo escuche

-No crea una palabra. Son puras pavadas. Éran todos bien hombres. Vuelvo a Gardel. Era un pibe gordito, simpático, cantaba como los dioses y se había ganado el aplauso de todos esa noche. Cuando digo “todos” no imagine una multitud. Apenas si seríamos diez, borrachos incluidos. Meamos en paralelo. Codo con codo y a favor del viento.

-Aha

-Una vez en  una pizzería  de Casacuberta y Aguero, en Avellaneda, meé con Federico Luppi.  Tipo correcto,  no tengo nada interesante para contar sobre él. De haber sabido lo que todos supimos después le hubiera advertido.

-¿Qué cosa?

-Que no subiera a ese avión, que no se hiciera acompañar por  esas guitarras, que aclarara de una puta vez dónde carajo había nacido.  En el 54, en el baño de Las Cuartetas, me lo crucé a Pepe Arias. Mingitorios enfrentados. Imaginesé. ¡Un pingaso, ese Pepe! Contaba chistes mientras pishaba. Yo le decía: Imítenme al General y el decía: “ ¡Que vida el General Perón, que viva el General Perón… ¡Que viva lo más lejos posible de acá!” ¡Y yo me meaba! Literalmente… aunque  siempre fui medio peronista y mucho no me gustaba, claro. Muchacho humilde ese Gardel. Chorro largo y fuerte. Hay que mear en medio de la noche cerrada, en el campo y con un extraño. Erán otras épocas.

-Más rústicas.

-En el 72, en los baños de la estación de Morón oriné con alguien que  aseguraba ser el negro Lavié, pero para mi que no era.  Tipo simpático, Gardel ¿le dije?

-Sí, me dijo

-Silbaba mientras meaba…

-¿Y qué silbaba?

-“Mi noche triste”, no lo conocía nadie en aquel entonces, ni al tango, ni él. Meaba lindo Gardel.

.

El primer beso de Fernanda se mudó de barrio. Apasionado, torpe y robado que es como debería ser todo primer beso, se fue de la mitad del río a dársenas más reas y suburbanas.

El primer beso de Fernanda  sigue en la proa del Mihanovich, anclado frente a Caminito, renovándose cada noche. Son cuarenta años de repetirse todas las 22:35 y, si se presta atención y si se achinan los ojos y por sobre todo, si se tiene el valor de quedarse allí, se la puede ver a ella con su jumper, mentirosa de 14, recibiendo el primer beso de otros hombres.  Hombres mas grandes, más morochos, mas fornidos, menos atildados, más bebidos.

Corre Fernanda todas las noches camarotes abajo para contarle a Paula que le han dado su primer beso. Corre una Fernanda rubia, de pollertita, de rubor que quema la cara y de corazón que explota por contar acerca de ese morocho de 30, de ese canoso de 45, de ese pelado de anteojos, que le acaba de dar su nuevo primer beso.

El primer beso de Fernanda se mudó de barrio. Sigue en la proa del Mihanovich, renovándose cada noche, frente a la calle caminito.

 

 

ME QUEDÉ CON MAS GANAS DE OSCAR.

ME QUEDARON LAS GANAS DE MAS RISAS. DE MAS ANECDOTAS CON ENANOS Y MONOS. ME QUEDÉ CON LA GANAS DE UNOS CUANTOS PAPANOELES MAS.  DE TERRAZAS CON CERVEZAS Y FERNANDA. DE TU RISA. DE TU MALDAD. ME QUEDÉ CON LAS INFINITAS GANAS DE VERTE REALIZAR, CONSTRUIR, PROYECTAR, MEARLES LA PILETITA A UNOS CUANTOS. ME QUEDÉ CON MAS GANAS DE OSCAR. CUATRO AÑOS FUERON POCOS Y UNO SE QUEDA CON  ESA SENSACIÓN DE HABER LLEGADO TARDE A NUESTRA AMISTAD. PERO YO SIGO, OSCAR... TE SUELTO. SOLTAME... SOMOS AMIGOS Y HERMANOS SIAMESES PARA SIEMPRE.... PERO TE SUELTO CON ALEGRIA ¡DESEAME BUENA VIDA, OSCAR! VOY A HACER LO QUE VOS HARIAS... DIVERTIRME, REIRME Y SER FELIZ PARA SIEMPRE!
 

las cosas se complican aun mas....

-Aaaaaaahhh

-Carlos, dejá de gritar así que me ponés nerviosa.

-¡Me muerooooo, pedazo de pelotuda! ¿¡no lo ves?!.

-Sí, Carlos, cómo no lo voy a ver!? ¡Pero la culpa es tuya! En primer lugar no deberías haber contratado a alguien para que me mate y en segundo lugar no deberías haber entrado antes de que lo hiciera.

-¡¿Vos estás en pedo?!

-Mirá, Carlos, yo sé qué no es el momento de hablar de estas cosas pero, como dice mi amiga Sara, “el momento es siempre, solo hay que saber encontrarlo” Bueno, en realidad no sé muy bien si eso entra en este “momento”, así entrecomillado, pero te lo tengo que decir…. Esto te pasa por metido, Carlos.

-AAAAAAHHHHHHH….. Dios, por favor alcanzame un chuchillo que yo mismo, con lo ultimo que me quede de aliento te apuñalo!

-¿Ves cómo te querés meter en lo que es el trabajo de ese pobre muchacho?! ¡¿Lo ves?! Tenés que aprender a delegar, Carlos- ¿no querés te? Es de tilo. A vos te gusta el te de tilo.

Metete el te el orto! ¡Te odio! Te odio! Siempre te odieeeeee!

-¡Carlos, que te estés muriendo no te autoriza a que me hables en ese tono! Antes eras distinto. ¡Como extraño al Carlos que eras, Carlos!

No sé antes… antes… antes tenías mas pelo, Carlos!

-Me estoy muriendo… no doy mas, es en serio…

-¡Y usabas traje! ¡Ya no usas mas traje! ¡Y eso que te dije! ¿Te dije o no te dije? ¡No te pongas esos joggins que mi amiga Sara dice que  una vez que te los ponés no te los sacás mas! ¿Te dije o no te dije?

-Ya no doy mas…. Es el final…

-Y ahí lo tenés… el día que te vas a morir te morís con el joggin ese puesto!

-Escuchate… escuchame…

-¡Voy a llamar a la ambulancia!

-ALTO! ¡Suelte ese teléfono!

-¡María José! ¡Volvió!

-Volví por usted

-¡¿Por mi!? ¿Qué dice, María José!? ¡Soy una mujer casada! Que mi esposo quiera matarme no quita que esté en una situación comprometida! ¡Ubiquesé, María José! ¡No empeore las cosas!

-¡Dejesé de joder, vieja pelotuda! ¡Usted sabe muy bien a lo que vine! Estoy decido!

-Sí, yo me di cuenta a qué vino…. Me di cuenta cuando usted dijo que no podía matarme… no crea que no veo sus sentimientos, Maria José…. Hasta Carlos se dio cuenta.

-¿De qué carajo estás habalando que me di cuenta, pedazo de tarada!?

-¡Reconozcalo, María José! ¡Usted está enamorado!

-¡¡¿¡De usted, dice usted??!!

-Pero no, hombre! ¡No se haga! ¡Si usted sabe que  está enamorado de Sara! Y claro tanto hablarle de ella… que dijo esto, que dijo aquello… no lo juzgo… ella es muy seductora y le pasa con todos los hombres ¿le doy un consejo? No  se ilusione mucho con ella… es muy inestable.

-¡Disparale! Haceme el favor… disparale!

-Okey

RIIINGGGGGG

-¡Timbre! ¿¡Quién será!?

Matala, no pierdas tiempo! ¡Que no te distraiga!

 

RIINNGGGGGGGGGGGGG

 

-¿¡Quien essssssssss?!

-Sshhhhhhhhh

-Uy perdón! Es un acto reflejo….

-Pizzería, señora!

-Yo no llamé a la pizzería

-La llame yo!

-¿Vos?

-Sí, era parte del plan… se supone que yo entraba, veía el cuerpo y caía justo en ese momento el chico del delivery de la pizza. ahhhhh

-No estaba mal pensado. Asi tendría un testigo de que usted la encontró muerta

-Exacto

-Carlos, me sorprendés… en 15 años de matrimonio jamás pediste pizza a domicilio y, cuando la pedís, es justo cuando yo no iba a estar para comerla. ¡Te desconozco, Carlos, te desconozco!

-¡Matala! ¡Por favor, matala!

-No puedo… esta vez hay un testigo… el chico de la pizzería… escucharia el disparo.

-Hacele caso a  María José, Carlos, es el que sabe de esto.

-Hágalo entrar!

-Adelante… muchacho, pase… pase

-Buenas noches señora, una grande de muzzare…

-Los presento. Mi esposo, María José…. Disculpe el desorden pero m esposo se está muriendo.

-¡Tarada, le acaba de decir mi nombre!

-¡No lo escuché!

-¡Sí que lo escuchó!

-No, no, le juro que no… tampoco le vi la cara…. Se lo juro!

-Ay que mentiroso! Mire si no va a escucharme si yo le dije clarito que el era mi esposo y el María José!

-¿Usted me está cargando, señora?

-¿A usted le parece que estamos para cargarlo, muchacho?

-Señora yo acabo de decir que no le escuché el nombre y no le vi la cara y usted me lo repite!!!!!

-Si! ¡¿Y?!

-…

-…

-…

-¡Ay, qué tarada! ¿¡Qué quieren?! ¡Me ponen nerviosa! ¡Bueno… ahora no podemos dar marcha atrás! ¿Se quiere sentar? Ponga la pizza ahí! ¿Traigo platos, Carlos, o la comemos con la mano?

-¿¡De qué mierda hablás?!

-¡De la pizza! ¡Vos la pediste! ¡Qué sé yo qué querés hacer! ¡Ya sé! ¡La comemos con la mano así no ensuciamos más! ¿sí? Voy a la cocina a buscar servilletas y vuelvo!

-…

-…

-¿Y si nos suicidamos los tres?

EL MUCHACHO DE LA PIZZERIA SE ARROJA SOBRE MARIA JOSÉ Y FORCEJEAN POR EL ARMA

 

-¿¡Qué hacés¡? ¡La cosa no es con vos! ¡Solta que…

 

BANG

 

-¡Se disparó! ¡Se disparó sola!

Ay diossssssssss! ¿¡Cuándo vas a disparar y que el disparo sea para ella!? Fijate si está muerto

-Sí… está muerto…

.-¡Me cago!

-Bueno acá traigo las servillet…. ¿¡Qué pasó? ¿¡por qué está el muchacho de la pizzería en el piso, Carlos?

-¿¡Porque tiene un balazo en el pecho, estúpida, no lo ves?!

-¡Oia!…. ¡Le contagiaste el balazo, Carlos!?  ¡Qué cosa, rara, qué cosa, rara!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LAS COSAS SE COMPLICAN. )empezar a leer desde "buenas tardes vengo a matarla")

 

¡BANG!

-AAAAHHHH!!!

-¡Carlos! ¡Le dio a mi marido!

-¡Me cago!

-Aaaaahhh… qué.. qué…

-¿¡Qué mierda tiene que abrir la puerta justo en este momento, digo yo!?

-Carlos… ¿estás bien?

-Tengo un  tiro en el pecho, idiota! ¡¿No lo ves?!

-Carlos…no hables así que hay gente… ¿no te diste cuenta?

-AAAYYY…

-¡Me cago! ¡La culpa es suya! ¡¿Qué mierda hace metiéndose justo ahora?!

-Escuché dos disparos… se suponiaaaaahhhh… que debía entrar y encontrar el cuer… poooohhh!

-Acuestesé ahí… ayudeló, señora…. Lleveló al sofá

-sí, sí…

-¿Usted… cómo lo ve?

-Nnno sé… yo lo veo … distinto… ¿Carlos, vos te hiciste algo? ¿Te cortaste el pelo?

-¡Sí, me hice algo! ¡Un disparo en el pecho, me hice, pedazo de tarada! ¿¡No ves!?

AAAYYYY!!!

-Disculpeló, María José últimamente ha estado un poco nervioso.

-¡La tenía que matar a ella no a mi!

-Lo sé, es que ella… Usted sabe…

-¿Qué cosa sé?

-Empieza con esas cosas… y… confunde… marea…! ¡Uno medio se tara!

-¡¿Y por qué pensás que quiero matarla!? ¡No es solo un peligro para mí…lo es para toda la humanidad!

-Ay, Carlos, ¿qué va a pensar María José? … Ya sé…¿Traigo té?

-…

-…

-¡Mátela! ¡Mátela ahora, por el amor de Dios! ¡Dispárele en el medio de los ojos así me llevo esa imagen de esta puta vida!

-Es lo que estaba tratando de hacer María José, Carlos, pero vos justo abriste la puerta y… No es justo que lo juzgues así… El señor se ha estado esforzando mucho.

-…Ay Diosss!! ¡¡MATALAAAAAAA!!! ¿¡Qué esperás?!

-No… puedo.

-¡¿Cómo que no podés?! ¡MATALAAAAAAAAAA!

-Sí, María José… ¿cómo que no “puede”? ¿Por qué no “puede”? acaso porque…

-Porque…

-Un momento… un momento…. María José no puede matarme!

-¿Qué decís, pelotuda!? ¡Callate la boca! ¡Callala de una reputísma buena vez!! ¡Ayyy!

--No puedo porque…

-¡Porque si me mata y mi esposo queda vivo eso lo incriminaría directamente a él… a mi esposo, digo! Y María José es muy fiel a quien lo contrata… ¿no es así María José? ¿EH?

-Sssí… es por eso.

-…

-María José es un profesional, Carlos… ¡Está en todas!

-¡Me cago en las reputísma madre del día que te conoci! ¿¡Y ahora me querés decir qué hacemos?!

-No sé…. Mejor traigo té de tilo y lo pensamos bien, alguna solución tiene que haber, ¿no?

-¡Pegale un tiro! ¡Pegale un tiro ahora que está de espalda! ¡Te lo pido por el amor de dios! ¡Yo después me arreglo con la policía! ¡O mejor, no me arreglo un carajo, me declaro culpable! ¡Prefiero cadena perpetua a que esta enfemeasiga con vida! ¡Mátala! ¡¿Qué te pasa que no la matas?!

-No puedo… lo siento.. Adios.

-Bueno, acá traigo el té… usted quiere edulcorante, María Jos…¿se fue? Qué costumbre la de este hombre… Viene a la esta casa, deja a la gente a medio morir y se va…

-aahhhhh… me muero… me muero…

-Carlos… Carlos! ¿vos le pagaste a este hombre? A ver si te moris y un día viene a quererme cobrar!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

POR FAVOR, SEÑORA, DÉJESE MATAR DE UNA BUENA VEZ!

 

(PARA LOS QUE NO SABEN DE QUÉ SE TRATA, POR FAVOR LEER LAS DOS ENTRADAS ANTERIORES EMPEZANDO POR "BUENAS TARDES, SEÑORA, VENGO A MATARLA" )

 

BANG!

-Por favor, señora, déjese matar de una buena vez1 ¡No se corrra!

-¡Es instintivo! ¡No lo hago a propósito! Mire, yo no quiero meterme en su trabajo… pero me parece que el problema es que usted “apunta”

-¿Qué apunto? Y claro! ¿¡Cómo quiere que le acierte, si no?!

-Bueno, no sé pero convenga conmigo que no me está dando. ¿Cuántos tiros dió? ¡A ver diga! ¿Cuántos?

-Dos

-¿Ve? ¿Y estoy muerta? ¡No! ¡Ni siquiera estoy herida!. Y es por eso que le digo. Usted “apunta” y da tiempo a que una reaccione, involuntariamente eso sí, y medio como que se… ataje… ¿entiende?

-se

-Tendría que hacerlo más como al descuido… al boleo, que le dicen… ¿me deja que le muestro?

-…

-Vamos, María José… No me diga que piensa que le voy a sacar el arma… vamosss… justo yo!

-…

-Ok. Ok… asi le pagan a una… dele apunte, haga usted… pero le digo que me defraudó, Maria José…

-¿Usted me está tomando el pelo?

-Mire,. María José, yo no sé qué clase de mujerzuelas acostumbra a matar usted, pero sepa que yo no soy una de esas… Me lastimó, que quiere que le diga!

-Está bien, está bien … a ver muestremé cómo quiere que le dispare…

-No, ahora no!

-Vamos, dele….

-No!

-No me haga pucheritos… dele… agarre el arma y muestremé cómo le disparo para matarla… dele..¿si?

-…

-Por los buenos tiempos.

-Bueh, está bien, pero que no se vuelva a repetir, ¿si?

-No se vuelve a repetir…eso espero, se lo juro… tome.

-Bueno, ¿Ve? Usted la tiene que agarrar así, como en las películas… va caminado  por ahí.. por la habitación como mirando otra cosa, ¿entiende?

-sé, distraido

-¡Exacto!, ¿Ve que cuando quiere no es taaaaaan cabezota!?

-si, si… y?

-Y de pronto, sin avisar se vuelta y …

 

BANG!

-¡Cuidado! ¿¡Que hace?! ¡A ver si me da a mi en serio!

-Bueno, está bien, está bien… tiene razón,  pero es que le quería mostrar, nada mas! ¿Entendió mas o menos?

-Sí,  así la víctima no se podría atajar, como usted dice.

-Obvio.

-Ok. Deme el arma que lo hago así

-Sabe que nunca había tenido una arma en la mano?.. ¿qué tipo de arma es?

-Una… Magnun 44…

-ah, sí, si, me había dicho.

-Bueno dele que me tengo que ir.

-Sí, si… es pesada una arma… yo las hacía mas livianitas.

-Sé… son pesadas… oiga ¿En qué está pensando? ¿Me va a dar el arma sí o no?

-Sí, le dije que sí… que pesado se pone… ¡tome! ¡Ahí la tiene!

-Bueno… ahora….

-Ahora camina distraído por la habitación…

-¿Por…. acá, dice usted?

-Sí por ahí… por el jardincito no está mal… es mas lindo… ahí va a darle mas el papel de distraído

-Claro, puedo hacer que miro una begonia y…

-No tengo Begonias

 - bueno, una de esas que toen ahí.

-Las de muchos colores, ¿dice usted? Esas son alegrias del hogar. ¿vio que lindas están?

-¿Oiga, podemos volver al tema?

-Sí, sí, cómo se pone con el trabajo… cierto que dijo que era un obsesivo

- Bien, decia… hago que huelo una alegría del hogar y de pronto…¡ le disparo!

.¡Qué lindo! ¿Ve cómo aprende? Pero, le aclaro, las alegrias del hogar no tiene olor… mejor huela la rosa que está allá… pero, siga, siga.

-… Ok… aquella rosa…Entonces… voy a hacer eso…

-Sí, pero hay un problemita….

-¿Cuál?

-Que ahora sé que va a hacer eso y no me va a agarrar de sorpresa

-¡Tiene razón!

-No debimos habernos dicho que iba a ser así… ahora no hay sorpresa y al no haber sorpresa hay instinto y cuando me dispare…

-Se va a “atajar”

-Sí, pero le juro que no es a propósito…¡Ay, María José, usted va a pensar que yo le quiero hacer la vida imposible!

-…

-No sé cómo me tolera, María José… tantas veces que se molesta en venir a matarme y siempre le arruino las cosas…

-Bue…no, no es para tanto

-No, sí  es para tanto, a la final usted está trabajando yo dele estropearle los planes. ¡Usted me debe odiar, María José… ¡Y lo bien que hace! ¡No lo juzgo! ¡Me dan ganas de llorar, le digo!

-Nooooo, no la odio, ¿Qué dice?

-Lo dice de bueno que es, nada más.

-Que no, si hasta me cae simpática… lástima que esté esto del “trabajo” de por medio… que si no…

-¿Que si no qué, María José?

-Nnno… nada

-Digamé…con confianza… que si no qué?

-Nada, ya le dije… haga el favor….pongasé contra esa pared y… déjese matar de una buena vez, ¿si?

-Sí…. María José

-¿Qué, quiere ahora?

-No me diga donde me va a dar… esta vez… ¡sorpréndame!

 

BANG!

 

 

 

 

 

 

 

BUENAS TARDES, VENGO A REMATARLA

RING RINNNNGGG!!

 

-¿Sí? ¿Quién es? ¿Qué desea?

-Buenas tardes, señora, vengo a rematarla.

-¿De qué habla? ¿Quién es usted?

-¿No me recuerda?

-Mmmmmm… no, no… Pero no me diga quién es. Le veo cara conocida. ¡Ya sé! `¡El hijo de la Pocha! ¡Pasa, pasa, querido, no te quedes ahí afuera!

-Voy a pasar, señora, pero le advierto, no soy ningún hijo de ninguna Pocha. ¡Vamos! ¡¿No me recuerda!? Mireme bien.

-Pongasé a la luz… a ver… nnno… es igual al hijo de la Pocha… ¿Está seguro que no es él?

-¡Bueno, basta! ¡No empiece como la otra vez! ¡Soy el que la apuñaló..o mas bien… el que medio la apuñaló… porque usted empujaba mi mano!

-¡Pero, claro! ¡Qué cabeza la mia! ¡Cuentemé, ¿Qué lo trae por acá?

-¡¿Cómo qué me trae?! ¡Ya le dije que no empiece como la otra vez! Vine a terminar un trabajo que dejé inconcluso! Su esposo me pagó para matarla y usted quedó herida, desangrándose mas de una hora y…sobrevivió!

-Ay, no me haga acordar! Hablando de eso, le tengo que pedir disculpas

-¿Por qué?

-Porque como bien dice quedé agonizando mas de una hora y usted me dejó sola… no fue fácil ¿sabe? No sé cómo decirle esto pero… lo insulté… me acordé mucho de su mamá

-…

-Yo sé que suena feo enterarse que alguien estuvo insultando a la madre de uno, por eso le pido disculpas.

-¡Bueno basta! ¡Ya le dije que no empiece con esas cosas!

-¿Qué cosas?

-Esas… usted sabe. ¡Basta! ¡Esta vez traje mi magnun 44 cargada!

-¡Epa! ¡Qué bien! ¡Lo felicito! ¿Se acuerda que la vez pasada no la trajo cargada y que se angustiaba por eso? ¿eh’ ¿ Ee acuerda? Digame… ¿Se acuerda o no se acuerda?

-Sí, sí, me acuerdo! ¡Pero,  basta! ¡Le voy a dar un balazo en medio de los ojos, le vuelo la cabeza y listo, trabajo terminado!

-Cuentemé, ¿Cómo manejo eso de la angustia? ¡No habrá estado tomando porquerías!  Es feo eso. Usted es un lindo tipo de hombre daría pena que anduviera tomando drogas o esas cosas.

-¡Bueno basta vieja pelotuda, me tiene harto!

-…

-¿¡Qué mierda mira con esa cara de forra, no ve que le apunto con un arma?!

-Lo entiendo, lo entiendo…  Usted está enojado porque le dije que insulté a su mamá… Me lo merezco. Pero ya le pedí disculpas.

-¿Usted me está hablando en serio? Le estoy diciendo que le voy a descerrajar un tiro en la cabeza

-Sí, lo escuché. Una cosita antes de lo haga. ¿puede ser?

-Que sea rápido

-No sé su nombre.

-¿Qué?

-Que no sé su nombre. Es la segunda vez que lo veo y no sé su nombre.

 

-¿Y qué importancia tiene mi nombre ahora?

 -Bueno, usted no me lo va a creer pero de alguna forma usted es el segundo hombre mas importante en mi vida.

-…?

-Yo sabía que me iba a mirar así. Mire, baje el arma… ¿quiere un té?

-ay, Diossss…

-Yo le sirvo. Le decía, ¿el primer hombre mas importante en mi vida quién es?

-Su… esposo?

-Pero no! ¿Ve? Usted no está atento a estas cosas…

-¿No?

-No… porque el primer hombre mas importante en mi vida es… perdón, ¿le pone azúcar o edulcorante?

-…

-No importa, sigo, le decía, el primer hombre mas importante es quien me da la vida, es decir…

-…

- Es decir….

-No me haga esto, por favor…

-Vamos, yo sé que usted sabe…. Es decir…

-su padre.

-Muy bien! Muy bien!  Y el segundo hombre más importante, entonces… ¿quién sería?

-El que se la quita

-O sea…

-Por favor… no me haga esto, le pido por favor…

-No sea chiquilín… o sea..

-Yo

-¡Claro! ¿Y me voy a ir sin saber el nombre de alguien tan importante en mi vida? ¿le parece justo? Mire si se lo hacen a usted. ¿le gustaría?

-¡Mire, lo que me gustaría es que se pare y se ponga contra la pared para que pueda volarle esa estúpida cabezota que tiene en dos millones de pedazos!

-Yo me paro, pero antes me dice su nombre

-¡Por favor! ¡Solo parece ahí,¿sí?! ¡Por favor! ¡Se lo pido por el amor de Dios!

-Vamos… solo su nombre de pila.

-…

-Vamossss…

-Masassesseeess…

-¿qué? No le entendí

-Massssesee..

.Mas fuerte no lo escucho

-¡`MARÍA!

-¿María?

-¡MARÍA JOSÉ! ¡¿Escuchó ahora?! ¿¡O lo tengo que gritar mas fuerte!?

-Me parece a mi o a usted lo averguenza ese nombre?

-¿¡ Y a usted qué le parece?! ¡Me llamo “María”!

.”María” no… “María José” Es lindo nombre… a mi me gusta

-Se se, da igual!  ¡ahora parece ahí!

-Sí, claro, porque es lo que prometí… ¿acá está bien?

-Sé

-¿y en la escuela le decían Maria José o cómo?

-¡Me decían María!  ¡Mariquita! ¡Maria Antonieta! ¡Maria la del barrio! ¿¡Está conforme!?

-Los chicos son muy crueles… pasa siempre. Tengo una amiga, Sara, ¿le hablé de ella? No importa… ella me decía la otra vez: “los chicos son muy crueles”

-

-Pero usted ya es un hombre grande, bien parecido y que tiene un  trabajo estable. Tiene que dejar atrás al niño que fue, María José

-Sé… ¿Terminó?

-No, prométame que una vez que me dispare y que cruce esa puerta va a buscar ayuda en un profesional… Si no me lo promete no voy tranquila… Usted tiene que resolver ese tema pendiente con su infancia… Prométamelo. Dele…

-Cierre los ojos.

-Los cierro, sí, pero… ¿me lo promete?

-Sí, sí…

-¡Gracias… María José!

-¡De nada, vieja hinchapelotas!

¡BANG!

 

 

 

BUENAS TARDES, SEÑORA, VENGO A MATARLA (recargado)

RING! RINNGGGGGGGGG!

 

-Sí, ¿Qué desea, señor? Si viene a vender algo le aviso que no quiero comprar nada.

-Buenas tardes, señora, vengo a matarla.

-¿¡Pero, qué dice?!

-Eso que acaba de escuchar. Vengo a matarla, me contrato su esposo.

-¡¿Usted es un loco?! ¿¡Es una cámara oculta?!

-Lamentablemente no. Su esposo, Carlos Calderón, me contrató la semana pasada para matarla, desde ese día estoy buscando el momento para hacerlo. Este era el momento. No se asuste, desistí de ello.

-Qué co…sa  y se puede saber por qué desistió?

-Esta mañana salí de casa con la consigna de cumplir mi trabajo. Debe saber que, ante todo, soy un obsesivo de mi trabajo.

-ah

-…continúo, debía tocar el timbre a esta hora exactamente. Usted abriría la puerta creyendo que sería uno más de esos cargosos vendedores.

-Bueno, no se equivocó, eso fue lo que creí que era.

-Sí, le dije que era un obsesivo. Bien, prosigo, al abrir la puerta simplemente sacaría mi arma, una magnun 44 que me acompaña desde los ochenta.

-aha

-Pero al subir las escaleras desistí de hacerlo.

-¡Por?

-Comprobé que no tenía balas.

-ah

-Así que…

-Claro… no puede matarme…

-No

-Pero, ¿y por qué me lo dice? ¿Por qué mejor callar y volver otro día, o ir a comprar balas?

-Insisto, soy un obsesivo, Un error así es, para mi,  imperdonable. Por eso decidí tocar el timbre igual, presentarme y confesarme, aunque esto implique el revelar a mi contratante.

-Pero, una consulta, yo no sé nada de su profesión y no quiero hablar de metida… pero… me puede matar de otra forma.

-Sí, es verdad, pero le dije que soy un obsesivo, yo ya lo habia planeado así.

-A veces no hay que ser tan estructurado en el trabajo.

-Eso mismo me decía mamá

-Por algo se lo diría, Se ve que lo conocía mucho. Una madre conoce a sus hijos ¿Usted es muy exigente con usted mismo?

-UFFFFF

-¿Ve? Se lo ve mal… ¿Por qué no pasa? Pase, pase.

-¿Le parece?

-Pero sí hombre, con confianza, después de todo es un conocido de mi esposo. No metería un extraño a la casa.

-Viéndolo así, sí.

-¿Le sirvo un té?

-No, deje, no se moleste

-Es que está medio paliducho, el té le va a hacer bien. Se lo sirvo. No me cuesta nada, yo iba a tomar también

-Bueno, si lo tiene hecho sí.

-Cuentemé mientras,¿ por qué esa carita de triste?

-Porque fracasé. Le dije que soy muy obsesivo con el trabajo y al comprobar que habia cometido la torpeza de no cargar mi magnun 44 entré en este estado de…. de…

-¿Depresión?

-¡Exacto!

-Lo entiendo. Tome del té que le va a hacer bien. Es de tilo. El tilo tranquiliza.

-Eso dicen.

-Sí, y es verdad! Escúcheme una cosita, usted esta deprimido porque no tenía balas para matarme… eso me quedó dando vueltas en la cabeza… pero no quiere decir que no pueda completar su trabajo.

-¿Le parece?

-Claro, no necesariamente debe matarme con un arma de fuego. ¿o sí?

-No, es verdad.

-Me puede matar.. no sé … ¡Con este cuchillo!

-Se

-Ya sé lo que está pensando. “no es como lo había planeado”. Mire, le cuento algo, mi amiga Sara me dice siempre: “ las mejores cosas de la vida te pasan cuando no las planeas” ¿usted que piensa?

-¿De qué?

-De eso ¿ve? No escucha. Está tan tristonio que no escucha. Mire qué carita de triste tiene. ¿Así va a salir a la calle? Dele, a ver…qué piensa de lo que dice mi amiga Sara.

-mmmm … No sé

.-Vamossssss… haga un esfuercito.

-mmm

-Dele, sonría… dele

-mmmm

-¡Epa! ¡Sonrío! ¡Qué bien! ¡Y mire qué linda sonrisa tiene! ¡Una mas grande! A ver… ¡regalemé una sonrisa mas grande!

-mmmm

-¿¡Eso es grande!? Vamosssss

-mmmm

-¡¿Ve que cuando quiere puede?! Bueno, a la final no me contestó.

-¿De qué?

-De lo que dice mi amiga Sara

-¡Sí, bueno es verdad… yo debería  improvisar un poco

-¡Claro! Va a ver que le va a ir mejor así. Hagamos algo ahora. Improvise.

-¿De qué habla?

-¿Cómo de qué? Vamosssss! ¿Usted a qué vino acá?

-A… matarla?

-No sea vergonzoso. ¡Vino a matarme!

-Si

-Bueno se quedo sin balas. Le pasa a cualquiera.

-sé

-Bien. Improvise. Sorpréndame.

-¿Le parece?

-Seguro, Hombre! Lo ayudo… agarre el cuchillo!

-Es de la torta

-¿Y no sirve acaso?

-Sí, sirve

-¡Ya sé! ¡Usted quiere torta!

-No, no es eso…

-Sirvasé con confianza.

-No, no…  gracias…

-Bueno sigamos. Agarre el cuchillo. ¡Bien! ¡Así! Esta medio tímido… lo ayudo… póngalo en mi estómago… ¿ahí estará bien? Yo de metida que soy.,. no sé si debería apoyarlo ahí… pero… Ay! Ah, bueno… ya entró… ¿ve? Empuje… lo ayudo agarrándolo de las muñecas. Empuje… dele… ¡asi! Ve? asi! Esooo..  ggggggg  aahhhh… ¿ve que podía? ¿Qué no estaba el día perdido como decía? ¿ve? Eh? Reconozcameló

-Sí es verdad.

-¿Dónde va? ¿Ya se tiene que ir?

-Y… sí

-Y… usted que tiene mas experiencia, cuanto tiempo cree que estaré así… agonizando.